La Fórmula del Éxito - Javier Navarro Marin - Marketing Córdoba / Lucena / Puente Genil
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La Fórmula del Éxito

La Fórmula del Éxito

¿Y si eso del éxito fuera tan fácil como seguir una simple fórmula?

¿Si todo se pudiera resumir en un simple árbol de procesos de 4 puntos?

¿O si fuéramos capaces de aplicarlo de una santa vez?

 

En realidad, eso de la fórmula del éxito es muy simplista, pero si nos paramos a pensarlo, realmente funciona: probamos algo en un ambiente controlado, evaluamos resultados, corregimos lo que no funcione, implementamos y seguimos evaluando y corrigiendo en mayor o menor medida indefinidamente para estar siempre al día.

 

La Fórmula del Éxito: pruebaevalúacorrigeimplementavuelve a evaluarcorregir…Y así hasta el infinito y más allá ツ

 

Vamos a poner un par de ejemplos prácticos, que todos los entendemos mejor: imaginemos que soy una multinacional especializada en la fabricación y venta de refrescos de cola (venga, seguro que conocen alguna, pongan de su parte), imaginemos ahora que mis clientes me han transmitido que estarían dispuestos a consumir un nuevo sabor. Como somos muy serviciales, nos proponemos hacerles caso y lanzar al mercado un refresco que satisfaga sus deseos y probamos un sabor que no exista en nuestro mercado, pongamos de cereza, por ejemplo, “cherry” que dirían los ingleses…

 

Según la fórmula del éxito que hemos visto, la idea sería probar nuestro maravilloso producto con un público objetivo de control, escucharlos un poquito y evaluar los resultados de nuestra prueba para corregir lo que no gustase y mantener o incluso potenciar lo que sí… Luego volveríamos a probar y así hasta que estuviéramos listos para la implementación definitiva… Entonces y solo entonces, nos decidiríamos a lanzar una campaña con todos los ceros que seamos capaces de juntar, comprarnos la canción de moda, patrocinar todos los eventos del mundo e inundar de cereza el mercado hasta que le salga por las orejas o hasta que no seamos capaces de encontrar más bolsillos dónde meter los beneficios…

 

Pero, como diría en sus intervenciones radiofónicas el gran Mr. Fesser “Oh campos de soledad, mustios collados…”, resultó que hasta las empresas más exitosas fallan a veces en aplicar esta fórmula maravillosa… Y pasa lo que pasó con la legendaria “Cherry Coke” en España… Hagan memoria (o hagan google, que viene a ser casi lo mismo), que todavía debe algún directivo de la marca buscando dónde esconderse…

 

Si no pruebas, evalúas y corriges hasta tener algo vendible… Corres el riesgo de hacerte “un Cherry Coke” en toda regla

 

La segunda parte de la fórmula, que se podría resumir en el concepto del Kaizen, como sistema de mejora continua para lograr estar permanentemente en el mejor estado posible; porque seamos sinceros: si no somos mejores (o más aptos), que ayer y menos que mañana, terminaremos por ser expulsados de “la zona noble”. Es imprescindible evaluar lo que ocurre con nuestro servicio o producto, corregir lo que no esté gustando y mejorar lo que ya gusta, probar lo que ha necesitado cambiar. Y cuando todo esté listo, implementar y vuelta a empezar…

 

Ejemplo de Kaizen: Para mantenerse siempre arriba hay que estar constantemente adaptándote al mercado

 

Imaginemos que somos una gran compañía discográfica y nuestro negocio se basa en vender música enlatada (ha habido muchísimos ejemplos… casi cualquiera nos vale). Cada vez hacemos “las latas” más monas y de mayor variedad, la cosa va sobre ruedas, pero “vaya usted a saber por qué”, el dichoso mercado empieza a mirar para otro lado, todo el mundo empieza a usar alternativas a nuestras maravillosas latas de música y por no evaluar nuestro modelo de negocio y la respuesta del mercado… Nos quedamos sin silla… y nada, de cabeza a la quiebra.

 

Si no te adaptas constantemente el mercado… Corres el riesgo de hacer como las discográficas ante el mercado digital

 

Por supuesto, antes de asumir nuestra responsabilidad, nos esforzamos en patalear a todas las autoridades posibles para que paguen otros nuestro error… Hasta que por fin terminamos por reconocer que el mercado ha cambiado, que nos ha pillado muy ocupados contando beneficios y no hemos tenido tiempo de evaluar qué estaba pasando, corregir la tendencia con nuevas propuestas, probarlas e implementarlas… Véase el caso de tantas discográficas caídas en la revolución digital de la música.

Gracias por leerme!

Javier Navarro Marin

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TEMAS:

Coaching,Éxito,Kaizen,Marketing,Mejora continua

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